Preguntas Frecuentes

Todo lo que necesitás saber sobre la cirugía de la obesidad y bariátrica.

Reunimos las consultas más habituales que recibimos sobre la cirugía de la obesidad y la cirugía bariátrica. Si tenés una duda que no está acá, podés escribirle directamente al equipo del Dr. Norman Jalil.

Antes de la cirugía

La cirugía está indicada cuando existe un Índice de Masa Corporal (peso/altura²) mayor a 35 y enfermedades asociadas a la obesidad.

Las otras condiciones se refieren al rango etario (entre 15 y 65 años), no padecer enfermedades en tratamiento (tumores, cardiopatías severas, etc.), trastornos psicológicos que impidan comprender las implicancias de la cirugía, o adicciones al alcohol o drogas sin tratamiento.

Cuando existen enfermedades como el síndrome metabólico o la diabetes tipo 2 y el IMC se encuentra entre 30 y 35, está indicada también la cirugía metabólica.

El Índice de Masa Corporal (IMC) es una medida de asociación entre la estatura y el peso de una persona, y sirve para determinar el sobrepeso, la obesidad o la obesidad mórbida. El IMC se obtiene dividiendo el peso en kilos por la altura (en metros) al cuadrado.

El rango etario comprende a pacientes entre los 16 y los 75 años, dependiendo del estado físico y psicológico de cada persona.

Es importante establecer el estado metabólico de cada paciente, para lo cual es necesario hacer análisis, ecografías y un estudio del estómago por endoscopia.

Con respecto a la cobertura a través de Obras Sociales, se deben reunir una serie de requisitos que figuran en la Resolución 742 de la Ley Actual de Obesidad, entre los cuales se encuentran:

  • Edad de 18 a 70 años.
  • Obesidad mórbida con IMC igual o mayor a 40, o mayor a 35 con al menos una comorbilidad: Diabetes Mellitus Tipo II, Hipertensión arterial, Apnea/Hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) o enfermedad articular con gran limitación funcional.
  • Informe nutricional que demuestre intentos de bajar de peso sin éxito durante 12 meses ininterrumpidos, con controles médicos al menos una vez por mes bajo supervisión médica.
  • Resumen de historia clínica con derivación a cirugía bariátrica por reiterados intentos sin éxito para bajar de peso.

Enfermedades como insulinorresistencia, diabetes tipo II, hipertensión arterial, dislipemia e hígado graso están fuertemente asociadas a la obesidad y pueden ser controladas en la medida en que el paciente descienda de peso.

Sobre la cirugía

La manga gástrica: es un procedimiento restrictivo, ya que solo achica el volumen del estómago en un 75% aproximadamente. Los avances en las técnicas mínimamente invasivas permiten realizarla a través de pequeñas incisiones, con menor dolor y gran confort en el postoperatorio.

El bypass gástrico: es una de las cirugías más comunes. Combina dos mecanismos para bajar de peso, aunque su efecto principal se basa en achicar el volumen del estómago. Por medio de una sutura, el estómago se divide en dos partes, quedando un pequeño reservorio gástrico que contiene solo un 10% de la capacidad. El intestino delgado se conecta a este reservorio, logrando que el alimento pase directamente sin ser sometido a los jugos gástricos.

Ambos procedimientos son sumamente efectivos si el paciente comprende el concepto de la obesidad como enfermedad. No hay mejores o peores cirugías (cuando están bien hechas), sino mejores o peores pacientes.

Los avances en las técnicas mínimamente invasivas permiten realizar cirugías complejas a través de incisiones mínimas que no superan los 5 mm. Esto da como resultado un postoperatorio confortable y sin dolor.

El aporte de las técnicas mínimamente invasivas permite completar estas cirugías complejas en una hora.

La cirugía bariátrica tiene riesgos y complicaciones como cualquier cirugía. Habitualmente se realizan estudios en el preoperatorio, que son evaluados por un grupo de especialistas con el objeto de llegar a la operación con todas las situaciones de riesgo bajo control.

La experiencia alcanzada con este tipo de intervenciones permite afirmar que la cura de la diabetes ligada al sobrepeso es prácticamente absoluta en pacientes operados. La cirugía metabólica también permite resolver el metabolismo de las grasas (colesterol y triglicéridos), el hígado graso y la hipertensión arterial.

Después de la cirugía

Si bien en algunos casos los pacientes pueden ser externados el mismo día de la cirugía, la mayoría son dados de alta a las 24 horas.

Como cualquier proceso quirúrgico, la recuperación con técnicas mínimamente invasivas es rápida. Los pacientes vuelven a su casa pudiendo realizar actividades normales, con una progresión en su alimentación, y a los 15 días están en condiciones de retornar a su actividad laboral.

Como cualquier otro proceso quirúrgico, se puede retornar a la actividad laboral entre los 15 y 20 días posteriores a la cirugía.

En la consulta inicial se establece un peso de referencia en relación a la altura y contextura física de cada paciente. Dado que se trata de un protocolo médico, es necesario realizar los controles posteriores con el objetivo de eliminar el riesgo de salud asociado a la obesidad. Esto significa perder la totalidad del exceso de peso.

Si se comprende el concepto de obesidad como enfermedad metabólica para toda la vida, es necesario abandonar los hábitos alimentarios previos y comenzar un estilo de alimentación variado que incluya todo tipo de alimentos saludables, dejando de lado los hidratos de carbono en forma de harinas o dulces.

El descenso de peso que ocurre después de una cirugía arrastra algunos minerales y vitaminas, motivo por el cual es conveniente suplementarlos durante el año posterior a la cirugía. Algunas técnicas como el Bypass Gástrico o el BAGUA requieren mayor tiempo de suplementación.

Sí se puede. Se recomienda a las mujeres en edad de procreación que utilicen formas efectivas de control de embarazo en el primer año posterior a una cirugía bariátrica.

La obesidad es una enfermedad del metabolismo en la que los pacientes tienen una mayor capacidad para asimilar los alimentos, especialmente hidratos de carbono. La cirugía es una herramienta excelente que reduce el tamaño del estómago y permite sacar el apetito. Cuando se abandonan los controles, muchos pacientes vuelven al consumo de harinas y dulces y, sin darse cuenta, comienzan a reganar peso. Por eso es clave mantener la supervisión médica.

Primer control: se realiza entre los 7 y 10 días de la operación para revisar heridas y estudios.

Controles mensuales: una vez por mes durante los primeros seis meses, para supervisar un proceso de descenso de peso saludable.

Controles bimensuales: cada dos meses hasta el año de la cirugía.

Reuniones grupales psicoeducativas: encuentros en los que se trabajan las dificultades que se presentan frente al proceso de cambios del paciente.

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Escribile directamente al equipo del Dr. Norman Jalil y sacá tu turno.

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