Cirugía General

Vesícula Biliar

Cuando se descubren cálculos en la vesícula biliar es necesario extraer la misma para evitar la migración de los mismos al conducto biliar con riesgo de pancreatitis aguda severa o síndrome ictérico. Se realizan a través de una incisión de 1 cm y dos de 3 mm., con una internación máxima de 24 hs.

La vesícula biliar tiene la función de acumular y concentrar la bilis producida por el hígado. Habitualmente, este líquido es liberado hacia el tubo digestivo después de comer ayudando a la digestión. Dado que la vesícula concentra la bilis, en algunos pacientes la misma se cristaliza formando cálculos, pequeñas piedras compuestos principalmente de colesterol y sales biliares. Estos cálculos pueden obstruir la salida de la bilis de la vesícula, causando su inflamación y dolor abdominal agudo, a veces acompañado de vómitos y ocasionalmente, fiebre. Si el cálculo pasa hacia el colédoco, que es el conducto que lleva la bilis hacia el intestino, se puede producir ictericia (color amarillo en la piel) o incluso pancreatitis aguda.

¿Por qué es necesario operar la vesícula?

No existe un tratamiento médico efectivo para disolver los cálculos. Por este motivo, principalmente en los pacientes que ya han tenido síntomas lo más conveniente es extraer la vesícula, fuente de formación de los mismos.

La extracción quirúrgica de la vesícula biliar es el tratamiento más efectivo y seguro para resolver los problemas de este órgano, ya que no produce ningún daño en el proceso de la digestión.

¿Cómo se que tengo cálculos en la vesícula?

Una vez que el paciente tiene síntomas es necesario realizar análisis de sangre y una ecografía que permite al cirujano conocer el estado del hígado y de la vesícula biliar en vistas a una operación.

¿Qué es la Cirugía “Acuscópica”?

Los avances en el desarrollo de la tecnología digital en imágenes y en la miniaturización de los instrumentos, permitieron desarrollar en los últimos años esta técnica innovadora que se acompaña de grandes ventajas. El nombre deriva del calibre de los instrumentos que se utilizan para operar ya que tienen un diámetro de 2 a 3 mm. y se asemejan a agujas.

Las diferencias con la laparoscopía tradicional radican en la excelente recuperación y el mínimo dolor en el postoperatorio. El hecho de poder completar la operación con tres incisiones de 2 a 3 mm., hace que los pacientes puedan retornar a sus actividades habituales apenas unos días después de la operación. La extracción de la vesícula se puede realizar utilizando una cicatriz de una cirugía previa para un mejor resultado estético. Incluso pueden realizar actividades físicas habituales sin riesgos de complicaciones.

¿Cuáles son las condiciones para realizar la Videolaparoscopia?

Las condiciones para realizar estos novedosos procedimientos se relacionan con la disponibilidad de tecnología de última generación en imágenes, instrumental apropiado, formación profesional y un centro equipado para realizar estas técnicas de manera segura.

Así es como hoy, gracias al nivel de detalle que ofrece la tecnología en imágenes, y a la disponibilidad de instrumental en miniatura, es posible realizar operaciones de vesícula biliar con alto grado de detalle, lo que otorga gran seguridad al procedimiento.

Ventajas de la Cirugía por Videolaparoscopia:

Mínimo dolor postoperatorio

Regreso a la actividad habitual en pocos días

Interrupción mínima de la actividad física habitual

Internación breve

Excelente resultado estético

Hernia de Hiato

La enfermedad por reflujo gastroesofágico genera síntomas muy molestos, y alteraciones en el recubrimiento del esófago que pueden generar tumores a largo plazo. Hoy es posible operarlas a través de dos incisiones de 5 mm con una internación no mayor a 48 hs.

Porque se forma una hernia de hiato

El esófago es un órgano preparado para el paso del alimento, y su mucosa no resiste la acción de los jugos gástricos. Por ese motivo, el organismo dispone de un mecanismo de barrera a nivel de la unión con el estómago, que impide el paso de los mismos en forma retrógrada. Cuando se debilitan las estructuras que mantienen al esófago dentro de la cavidad abdominal, el mismo migra hacia el tórax generando una hernia de hiato

Qué síntomas produce

Los síntomas asociados a una hernia de hiato aparecen porque el estómago pierde esa barrera y los jugos digestivos lastiman al esófago.  Mientras más tiempo pasa, mayor puede ser el daño que se produce en el esófago. El paciente puede percibir solamente acidez o la sensación de lleno rápido luego de las ingesta, dolor en la zona retroesternal, llegando incluso a regurgitación del alimento ingerido, todas manifestaciones del reflujo del líquido gástrico hacia el esofago.

¿Qué sucede si no se soluciona a tiempo esta enfermedad

Cuando la situación no se controla a tiempo pueden aparecer lesiones en el esófago. Este órgano, intenta defenderse de la agresión que le producen los jugos gástricos transformando sus células en  islas de mucosa gástrica.  Este hecho conocido como Esófago de Bartlett requiere de mucha atención porque con el tiempo en es común que esas células degeneran hacia un cáncer.

¿Cómo se estudia?

Los estudios diagnósticos consisten en visualizar el aspecto del esófago y estómago a través a de una endoscopia, y evaluar el grado de reflujo gastroesofágico ya sea midiendo las presiones través de una manometría esofágica o determinando la composición de los jugos en el esófago y estómago a través de una  pHmetría. 

¿Qué hacer cuando tengo una Hernia de Hiato?

El tratamiento inicial consiste en utilizar medicamentos que inhiben la producción de ácido del estómago y que ayudan a vaciarlo tempranamente.  Sin embargo, cuando los síntomas son muy importantes, o el tratamiento médico no resuelve el problema, o los estudios ya muestran daño en la mucosa del esófago, la cirugía está  indicada.

Las ventajas de la cirugía mini invasiva.

La cirugía consiste en reparar el defecto uniendo los pilares del diafragma que están relajados, y a su vez generar  una válvula con el mismo estómago que bloquee el paso del jugo gástrico hacia el esófago.  Las ventajas de esta técnica se relacionan al menor dolor, mayor confort en el postoperatorio y un período de recuperación más corto, ya que a través de incisiones de 5 mm. Mediante técnicas de magnificación de imágenes, es posible completar la cirugía con gran detalle y seguridad, minimizando así la posibilidad de complicaciones.

¿Cómo es una operación de hernia de hiato?

El día de la cirugía, habitualmente el paciente ingresa a la clínica por la mañana, y una vez operado permanece bajo supervisión en la sala de recuperación hasta que esté completamente despierto. Luego de un período variable de recuperación, es dado de alta al día siguiente a la cirugía. 

Después de la operación, pasado un periodo de unos días con dieta líquida,  se puede realizar actividad normal. La actividad física se reinicia 15 a 20 días después de la cirugía.

Hernias de pared abdominal

Todos los movimientos que realizamos a diario implican una presión importante sobre la cavidad abdominal. 
Una hernia es una debilidad en una zona de la pared abdominal (más común en las región de la ingle), a través de la cual pueden asomar hacia el exterior elementos desde la cavidad abdominal.
Habitualmente se manifiesta como una pelotita blanda que aparece al realizar esfuerzos, toser o estornudar. Puede dar dolor o ardor en la región o bien estar presente durante años sin generar molestias.
Otras veces los pacientes tienen molestias sin palpar ninguna tumoración, y es el médico especialista quien a través de maniobras especiales la detecta en la consulta médica.
Las hernias abdominales y de la ingle deben ser reparadas para evitar complicaciones potencialmente graves como un atascamiento o una gangrena. Se utilizan mallas de refuerzo y se operan a través de una incisión de 5 mm y otras dos de 3 mm., con una internación de 12 a 24 hs.

Las consecuencias de no resolver a tiempo su aparición.

Las demoras en la resolución de una hernia pueden llevar a situaciones de urgencia tales como un atascamiento del intestino (cuando el mismo sale y no puede volver a la cavidad abdominal), o peor aún una estrangulación (cuando se afecta la irrigación del intestino y aparece gangrena).

¿Qué hacer y qué no hacer frente a la sospecha de una hernia?

Todos los movimientos naturales que realizamos a diario (pararse, sentarse, caminar, etc.) implican un aumento de la presión sobre la cavidad abdominal que conduce a un aumento progresivo del tamaño de una hernia. El uso de cualquier elemento que intente taponar el defecto desde el exterior  (como el braguero), no resuelve el problema y entorpece la anatomía de la región al momento de la operación. Por esto, lo aconsejable es consultar tempranamente al médico especialista para confirmar el diagnóstico y programar una reparación de la misma.

Las ventajas de la cirugía mini invasiva.

Las ventajas de esta técnica se relacionan al menor dolor, mayor confort en el postoperatorio y un período de recuperación más corto. El cirujano genera un espacio de trabajo y, gracias a una cámara de alta definición que permite observar con gran detalle la imagen magnificada, desarrolla la operación a través de instrumentos en miniatura.

 

La zona afectada se repara colocando una malla de un material inerte que refuerza la pared abdominal sin generar tensión. Es así como se puede completar la cirugía con tres incisiones de apenas 3 milímetros. Dado el nivel de detalle que ofrece la magnificación de imágenes, el cirujano trabaja con gran seguridad, minimizando la posibilidad de complicaciones.

¿Cómo es una operación de hernia?

El día de la cirugía, habitualmente el paciente ingresa a la clínica por la mañana, y una vez operado permanece bajo supervisión en la sala de recuperación hasta que esté completamente despierto. Luego de un período variable de recuperación, de acuerdo a su estado general, es dado de alta el día de la cirugía o bien al otro día.

 

Después de la operación se puede realizar actividad normal y la actividad física se reinicia 15 a 20 días después de la cirugía.

Cirugías Digestivas

Los tumores digestivos, ya sea del estómago y duodeno, intestino delgado o colon, pueden ser operados con dos incisiones de 10 mm y dos de 5 mm, que permiten al paciente salir de alta dos a tres días después de la operación.

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